lunes, 29 de octubre de 2012

...........etapas............


Se ha vuelto a cernir el silencio sobre FRONK...........comenzamos otra etapa, todas son diferentes, ninguna me deja indiferente, siempre he tenido la suerte de haberme encontrado con personas, mujeres y sumisas, que me han dado mucho, y a quien yo les he podido dar, creo mucho, con muchos lazos emocionales, como debe de ser, no creo en las relaciones sin esos lazos,  se da y se entrega mucho, grandes secretos, grandes emociones, se descubren angustias, temores, y deseos ocultos, y se les da la vuelta, los miramos a la cara, y los convertimos en deseo, dolor y placer.

Comenzamos un nuevo caminar.........ahí vamos, haber que nos depara el futuro..............

domingo, 28 de octubre de 2012

Federico Armando Beltrán Mases





Guaira de la Melena, 1885 - Barcelona, 1949) Pintor español. Con cuatro años de edad se instaló con su familia en Barcelona, donde empezaba a difundirse el modernismo. Ingresó en la Escuela de Bellas Artes, donde fue discípulo de Caba y Sorolla. En 1905 viajó a Madrid para estudiar a los maestros del Prado. Realizó viajes a Asturias para pintar sus paisajes.

En 1916 se instaló en París, donde realizó numerosos retratos. No tomó apenas contacto con el arte de vanguardia que surgía allí por aquel entonces. En 1925 viajó a Norteamérica y se hizo amigo de Rodolfo Valentino, que le invitó a Los Angeles, donde retrató a las estrellas del cine de Hollywood. En 1927 viajó a la India invitado por los Marahás de Kapurtala. Le impresionó el país y realizó apuntes de viaje. En 1928 fue el comisario de la Exposición Internacional de Arte de Burdeos. En 1943, enfermo, abandonó París y se instaló en Barcelona, donde permaneció hasta su muerte.


Sus comienzos pictóricos se desarrollaron bajo la influencia de Sorolla y los clásicos españoles. Evolucionó después hacia un naturalismo trágico en la línea de Zuloaga, representando temas del mundo rural. Desde 1910 se afirmó en su estilo definitivo: el simbolismo. Su fin era la creación de la belleza por medio de una pintura sobre temas idealizados de tipo fantástico, que desembocó en una obra sumamente decorativista, de escenas sensuales, en grandes composiciones alegóricas llenas de luz y colorido. Sus retratos, tanto femeninos como masculinos, plasman bellezas ideales y exquisitas, con un toque de perversidad ambigua.


Los años treinta marcaron la decadencia de su obra, con retratos sin grandes variaciones, y su pintura perdió la espectacularidad de etapas anteriores. Ya en Barcelona debió adaptarse al gusto pictórico de la posguerra española, por lo que realizó cuadros de temática religiosa.